El exentrenador albo valoró las condiciones del delantero, pero advirtió que lo más importante es protegerlo del exceso de presión mediática y de las expectativas desmedidas.

Según el “Bichi”, a Cuevas hay que dejarlo crecer con tranquilidad, sin cargarlo con etiquetas ni comparaciones prematuras que puedan afectar su desarrollo futbolístico y mental.

Uno de sus consejos más llamativos fue evitar ponerle sobrenombres rimbombantes o tratarlo como salvador del equipo, algo habitual cuando aparece una promesa joven en el fútbol chileno.


“Que juegue y aprenda”

Borghi remarcó que el camino correcto es darle minutos progresivos, permitirle equivocarse y acompañarlo en su formación dentro del plantel profesional.

El exDT multicampeón con el Cacique cree que Cuevas tiene talento para consolidarse, pero insiste en que el proceso debe ser natural y sin apuros.


Un proyecto a futuro para Colo-Colo

En un equipo que siempre exige resultados inmediatos, la aparición de jóvenes como Cuevas representa una oportunidad para construir a largo plazo. Por eso, la recomendación del “Bichi” apunta a cuidarlo como patrimonio deportivo del club.

Si el manejo es el adecuado, el atacante podría transformarse en una de las grandes figuras albas en los próximos años.