El presente de Javier Correa en Colo Colo cambió completamente. Hace algunos meses, el delantero argentino era uno de los futbolistas más cuestionados por los hinchas debido a su bajo rendimiento y algunas reacciones que generaron molestia en el Estadio Monumental. Sin embargo, a punta de goles y esfuerzo, el atacante comenzó a revertir la situación y hoy vive uno de sus mejores momentos desde que llegó al Cacique.

Tras la contundente victoria alba por 6-2 frente a Ñublense, donde nuevamente fue figura con un doblete, el cordobés enfrentó los micrófonos y sorprendió con una autocrítica directa sobre su relación con la hinchada colocolina.

El atacante reconoció que muchas de las tensiones con los fanáticos nacieron por sus propias reacciones dentro de la cancha, admitiendo que en ocasiones actuó de manera impulsiva. Además, aseguró que con el paso del tiempo entendió que debía manejar de mejor forma ese tipo de situaciones, especialmente considerando la responsabilidad que implica vestir la camiseta del club más grande de Chile.

Correa también tuvo palabras de agradecimiento para el pueblo albo, destacando el constante apoyo que entrega la hinchada tanto de local como de visitante. El delantero valoró el esfuerzo que realizan los fanáticos para acompañar al equipo y señaló que el plantel tiene la obligación de responder dentro de la cancha con triunfos y entrega.

El renacer futbolístico del delantero no es casualidad. Desde la llegada de Fernando Ortiz, el atacante ha recuperado confianza y protagonismo en ofensiva. De hecho, el propio técnico albo reveló que conversó constantemente con él para mantener la calma y enfocarse únicamente en el juego, algo que terminó dando resultados en las últimas jornadas.

Con cinco goles en las últimas fechas del torneo, Javier Correa parece haber encontrado nuevamente su lugar en Colo Colo. Y aunque sabe que todavía queda mucho campeonato por delante, hoy el delantero vive una realidad completamente distinta: de los cuestionamientos pasó a salir ovacionado por el Monumental.