El volante argentino ingresó en el epílogo ante la Universidad de Concepción y le bastó un puñado de minutos para demostrar su jerarquía. Ahora, el DT albo enfrenta el dilema de mantener el esquema ganador o darle un espacio a su flamante refuerzo en la titularidad.

Colo Colo vive días de alegría tras el agónico triunfo ante la Universidad de Concepción, pero también de profundos análisis tácticos. La gran interrogante que ronda en el Estadio Monumental tiene nombre y apellido: Claudio Aquino.

El ex Vélez Sarsfield, que llegó como el gran refuerzo para la temporada 2026, solo disputó 11 minutos (más el tiempo de adición) en el último encuentro, pero su impacto fue inmediato. Entró encendido, pidió el balón y participó en la jugada que terminó en el gol de la victoria, dejando claro que su proceso de adaptación está llegando a su fin.

El dilema del «Equipo que gana no se toca»

La situación pone en un aprieto —de esos que los técnicos agradecen— a Fernando Ortiz. El estratega argentino ha logrado consolidar un mediocampo con nombres que vienen rindiendo a gran nivel, lo que hace difícil la salida de cualquiera de los actuales titulares.

  • El nivel de los volantes: Con un Arturo Vidal liderando y un mediocampo que ha mostrado equilibrio, la inclusión de Aquino obligaría a Ortiz a sacrificar a una pieza clave o a modificar el dibujo táctico que le dio los tres puntos en el sur.
  • Presión de la hinchada: Tras ver los destellos de calidad del trasandino, el pueblo colocolino ya pide su titularidad para el próximo desafío ante Coquimbo Unido.

¿Titular ante Coquimbo?

Con la baja confirmada de Fernando de Paul en el arco y la consolidación de los juveniles, el ingreso de Aquino parece ser la última pieza del rompecabezas que le falta ajustar al «Tano». El cuerpo técnico evaluará durante la semana la condición física del volante para determinar si está para los 90 minutos o si seguirá siendo el «as bajo la manga» para los segundos tiempos.

Lo cierto es que esos 11 minutos en el «Campanil» fueron suficientes para demostrar que Aquino no vino de vacaciones y que está listo para reclamar un puesto en el once estelar del actual puntero del fútbol chileno.