La reciente designación de Aníbal Mosa, presidente de Blanco y Negro y figura clave en Colo-Colo, en un nuevo rol dentro del fútbol chileno ha generado una fuerte reacción al interior del club albo. La situación ha provocado malestar y sorpresa entre los miembros de la oposición de la concesionaria, que se enteraron por la prensa y no mediante canales internos.

Mosa fue nombrado como uno de los consejeros en el proceso de separación de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y la Federación de Fútbol de Chile, un cargo que comparte con otras figuras del fútbol nacional. Sin embargo, lo que debía ser visto como un avance para el dirigente se transformó rápidamente en motivo de controversia entre sectores del directorio de Colo-Colo.

Miembros del Bloque Vial/Ruiz-Tagle, principal grupo opositor dentro de Blanco y Negro, expresaron su descontento por no haber sido informados previamente sobre la postulación y llegada de Mosa al nuevo organismo. Se enteraron de la noticia a través de medios de comunicación, lo que profundizó la desconfianza y discusión interna.

El periodista Cristian Alvarado indicó que ni en la última reunión de directorio se abordó este tema, lo que generó una sensación de opacidad en las decisiones de la presidencia. La situación deja en evidencia las tensiones existentes entre los diversos grupos que conforman el directorio de Blanco y Negro y plantea interrogantes sobre el futuro liderazgo del club.

Por ahora, se espera que el propio Mosa dé explicaciones sobre su nueva función y cómo compatibilizará su rol en el desarrollo del fútbol chileno con sus responsabilidades al mando del “Cacique”.