El último Superclásico entre Club Social y Deportivo Colo-Colo y Club Universidad de Chile no solo dio que hablar por la intensidad del duelo en la cancha, sino también por lo que quedó fuera de ella. El árbitro principal, Cristián Garay, publicó el informe oficial del partido y dejó al descubierto varias irregularidades que involucran a ambos clubes y a sus hinchas durante el clásico disputado en el Estadio Monumental de Santiago.
Según el documento arbitral, hubo varios hechos que no reflejan un correcto comportamiento dentro del recinto:
- Fuegos artificiales y bombas de ruido fueron lanzados desde sectores donde estaban ubicados hinchas de Colo Colo, algo que el juez consignó como una falta en el ingreso de los equipos.
- Un seguidor albo ingresó a zonas de exclusión para instalar un lienzo, siendo retirado minutos después por seguridad.
- Durante el segundo tiempo se encendieron bengalas en reiteradas ocasiones, también asociadas a fanáticos colocolinos.
Pero no solo los albos quedaron en evidencia: el informe también destacó incumplimientos por parte de Universidad de Chile, como la presencia del gerente general en zonas prohibidas del túnel de ingreso y la entrada al campo de jugadores que no estaban en la planilla oficial antes de cumplirse los 15 minutos reglamentarios post-partido.
En síntesis, el árbitro Garay dejó claro que “ni Colo Colo ni la U quedan bien parados” en el informe del Superclásico, evidenciando faltas tanto de hinchas como de dirigentes y profesionales en uno de los partidos más mirados del fútbol chileno.







