El fútbol femenino en Chile aún no arranca su temporada 2026. El torneo está programado para el fin de semana del 14 y 15 de marzo, pero hasta ahora no existe información clara sobre cómo se podrán ver los partidos. Una situación que se repite año tras año, donde son los propios clubes los que deben resolver la transmisión de sus encuentros. Algunos lo han hecho con buenos resultados, como Colo Colo Femenino, mientras que en otros casos quedan en evidencia las precarias condiciones en las que se desarrolla la actividad.
La problemática no es nueva. Cada temporada vuelven a salir a la luz las dificultades que enfrentan las jugadoras en el balompié nacional. Frente a este escenario, una futbolista del Cacique decidió alzar la voz y manifestar públicamente su postura sobre el modelo de gestión y difusión del fútbol femenino en el país.
Se trata de Michelle Acevedo, quien a través de sus redes sociales publicó una contundente reflexión. Junto a una imagen del récord de público alcanzado por Colo Colo, expresó que “el fútbol femenino chileno no necesita que lo comparen para minimizarlo, necesita que lo impulsen para potenciarlo. Requiere espacios en los medios, campañas de difusión, apoyo institucional y un compromiso real. Porque cuando tiene visibilidad, responde con nivel, pasión y resultados”.
Acevedo también subrayó que “la brecha con el fútbol masculino existe, pero no es inevitable. Es una decisión cultural y estructural que puede transformarse si realmente hay voluntad. Todo parte por la importancia que se le otorgue desde casa”.
Michelle Acevedo: “El fútbol femenino sí vende, pero necesita respaldo real”
La lateral del Popular profundizó en su crítica señalando que “no se puede esperar que el fútbol femenino crezca si no se le entrega visibilidad, inversión y una estrategia de difusión seria. Cuando no se comunica, no se muestra y no se posiciona, el interés del público, de los auspiciadores y de los medios inevitablemente disminuye. Y eso no ocurre por falta de talento o espectáculo, sino por una deficiente gestión”.
Además, enfatizó que “el fútbol femenino sí vende, pero para que eso ocurra primero hay que creer en él, invertir y darle la visibilidad que corresponde. Entender su importancia no es un favor ni una obligación por estar en primera división, es reconocer una oportunidad de desarrollo deportivo, social y también económico. Cuando eso se comprenda, dejará de verse como una ‘carga’ y pasará a asumirse como lo que realmente es: una inversión con proyección”.
Finalmente, para evitar cualquier malentendido, quiso dejar en claro que no busca atacar a ninguna institución ni a persona alguna; se trata simplemente de un desahogo y una reflexión sincera desde su experiencia como jugadora, consciente del esfuerzo, la disciplina y el amor que hay detrás de cada una de sus compañeras.









