El triunfo de Colo-Colo frente a Unión La Calera dejó a un protagonista claro, pero también a un jugador autocrítico. Tras el partido, el héroe de la jornada sorprendió al ofrecer disculpas públicas, reconociendo que no todo fue perfecto pese a la victoria.

El futbolista —clave en el resultado conseguido por el equipo dirigido por Fernando Ortiz— admitió que vivió momentos de tensión durante el encuentro y que sus reacciones estuvieron marcadas por la intensidad del duelo.

“Soy humano”, expresó, dejando en claro que las emociones dentro de la cancha pueden jugar una mala pasada incluso en noches triunfales. Sus palabras reflejan el alto nivel de presión que existe en el plantel albo, especialmente en un inicio de temporada donde cada partido es observado con lupa.

Más allá de la autocrítica, su rendimiento fue determinante para asegurar los tres puntos, consolidándose como figura ante un rival que complicó por largos pasajes del compromiso.

El triunfo permite al Cacique ganar confianza y seguir afirmando la idea de juego de Ortiz, aunque también dejó preocupación por la condición física de algunos jugadores, entre ellos Javier Correa, quien terminó con molestias.

Con este resultado, Colo-Colo da una señal de carácter, pero las declaraciones del héroe albo evidencian que puertas adentro existe exigencia máxima y conciencia de que aún hay mucho por mejorar.